El Argentino no saluda: te dice, qué hacés boludo.
El Argentino no se cae: se va a la mierda.
El Argentino no se enamora: está hecho un pelotudo.
El Argentino no te convence: te hace la cabeza.
El Argentino no se lanza: te echa los galgos.
El Argentino no da besos: te rompe la boca.
El Argentino no bebe: chupa.
El Argentino no acaricia: franelea.
El Argentino no molesta: rompe las pelotas.
El Argentino no se baña: se pega una ducha.
El Argentino no se alimenta: come como un hijo de puta.
El Argentino no te golpea: te caga a palos.
El Argentino no da órdenes: te caga a pedos.
El Argentino no tiene amantes: tiene amigovias.
El Argentino no tiene ganas de hacer pis: se está re-meando.
El Argentino no sufre diarrea: se caga encima.
El Argentino no sale corriendo: sale cagando.
El Argentino no se dispersa: se cuelga.
El Argentino no duerme: torra.
El Argentino no se ríe a carcajadas: se caga de risa.
El Argentino no esta en problemas: tiene quilombos.
El Argentino no es molesto: es un hincha pelotas.
El Argentino no da besos: te tranza.
El Argentino no te pide que lo lleves: pide que lo tiren.
El Argentino no es un tipo alegre: es un copado.
El Argentino no es un buen amigo: es de fierro.
El Argentino no es un buen tipo: es de primera.
El Argentino no está aburrido: está al pedo
El Argentino no hace algo mal: le sale para el orto.
El Argentino no habla claro: te bate la justa.
El Argentino no dice la verdad: dice la posta.
El Argentino no es cualquier cosa: El Argentino es una masa!!
EL ARGENTINO NO GANA: TE ROMPE EL CULO!!!!!
APARTE ES ARGENTINO!!!!! Y ESO NO TIENE NOMBRE!!! VAMOS ARGENTINA!!!!!!!!
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martes, marzo 11, 2008
lunes, julio 09, 2007
El día que nevó en Buenos Aires
Y un día nevó en Buenos Aires. Y eso que Buenos Aires es grande, porque involucra a la ciudad y los alrededores, que devienen en llamarse el Gran Buenos Aires. Todo esto para decir que nevó en mi terruño. En mi lugar en el mundo, en el nido de mis sueños, en el refugio de mis amores, en mi casa, para ser más precisos.Estaba yo haciendo algo de trabajo, no quiero explicar porqué estaba yo trabajando en un día feriado (Día de la Independencia), porque eso es para otro blog (www.micubiculo.blogspot.com), cuando se largó una nevizca que terminó siendo nieve nieve nieve, como la de Bariloche, como la de los pomos de carnaval, como la nieve. Interrumpida mi tarea por la sorpresa de mi amada esposa, nos dispusimos a sacar fotos y filrmar videos. No de esos tipos de fotos y videos no. De la nieve, la típica foto de brazos abiertos y hombros encogidos. La típica foto de sonrisa blanca como la nieve, encapuchados, arropados, cagados de frío.

Y para justificar la entrada en este blog, comento que la nieve en México es una escarcha con colorante y sabor a nada que para nosotros en Argentina sería como una especie de helado de agua mal hecho. A la misma mezcla, con algo de frutas y jalea le dicen Cholado en las tierras caleñas.
Demasiado texto, para imágenes que hablan por sí solas.Si nos les gustan las fotos, les muestro dos de los videos. El primero de la nevizca: Nevizca en Ballester y el segundo de la nieve, nieve, blanca, suave, fría, hermosa: Yingulbel. Luego me cuentan.
Basta por hoy, algo que mucha gente de estas tierras recordará como el día que nevó en Buenos Aires. Para esos que dicen: "¡Qué lindo que sería Buenos Aires siempre así!", les regalo este:DIARIO DE UN RECIEN LLEGADO A BARILOCHE (me lo mandó alguien que se mudó de Buenos Aires a Bariloche y que se volvió)
1 de Febrero
Me mudé a Bariloche. Tengo una casita arriba en la montaña, en Villa Catedral. Es tan lindo acá! El paisaje es hermoso, los bosques son increíbles. No me banco las ganas de ver todo cubierto de nieve!
15 de Abril
Bariloche. El lugar más lindo del planeta. Las lengas se pusieron rojas. Fui a pasear por el valle y vi algunos ciervos. ¡Son tan lindos! Deben ser de los animales mas hermosos de la Tierra. Esto debe ser el paraíso. Me encanta vivir acá. La Junta Vecinal compró una limpiadora de nieve.
1 de mayo
La temporada de caza empieza en unos días. No me imagino a nadie matando animales tan hermosos. Espero que empiece a nevar dentro de poco. Es maravilloso vivir acá.
3 de junio
¡Anoche nevó! Me levanté y encontré todo cubierto de una capa blanca. Parece una postal. Salí a limpiar las escaleras y la vereda. Tuve una pelea de nieve (yo gané). Después pasó la limpiadora de nieve y tuve que limpiar la vereda de vuelta. ¡Que lugar hermoso! ¡Amo Bariloche!
11 de junio
Más nieve anoche. La limpiadora de nieve me volvió a tapar la vereda. Me encanta vivir acá.
20 de junio
Más nieve anoche. No pude sacar el auto del garage. Es hermoso acá pero estoy exhausto de palear nieve. ¡Limpiadora de nieve de mierda!
3 de julio
Más de esa mierda blanca anoche. Tengo ampollas en las manos y me duele la espalda de palear. Me parece que el chofer de la limpiadora me espía desde la esquina y espera a que haya terminado para pasar.
15 de julio
¡Más nieve! Si alguna vez lo agarro al conductor de la limpiadora juro que lo mato al idiota. No entiendo por que no tiran tierra y sal para fundir la nieve. Se lo voy a proponer a la Junta Vecinal.
22 de julio
¡Más mierda blanca de mierda anoche! Hace tres días que no salgo excepto para palear la nieve cada vez que pasa la limpiadora. No puedo salir a ningún lado, el auto esta bajo una montaña blanca y hace un frío de cagarse. El pronóstico dice que esta noche van a nevar 25 cm más. No quiero ni pensar cuántas paladas son 25 cm.
23 de julio
¡El pronóstico se equivocó! ¡Fueron 75 cm! A esta velocidad no se va a derretir hasta el verano. La limpiadora se encajó en el camino y el idiota me vino a pedir prestada la pala. Despues que le dije que rompí 6 palas sacando la nieve que el me tiraba, casi rompí la 7ma sobre su cabeza.
2 de agosto
Finalmente pude salir de la casa. Fui al super a comprar comida y en el camino un ciervo se me cruzó. Son mas o menos $2,000 de chapa y pintura. Esas bestias idiotas deberían ser eliminadas. Me hubiera gustado que los cazadores hubieran sido más efectivos.
10 de agosto
Llevé el auto al taller en el pueblo. ¿Pueden creer que está todo oxidado de la nieve y la sal en las calles?
15 de agosto
Me voy al Norte. No puedo entender como a alguien le puede gustar vivir en este lugar.
lunes, marzo 19, 2007
Más de Argentinos
Año electoral el 2007, entonces, una oportunidad para vernos políticamente.Se dice que cuando Dios creó el mundo, para que los hombres prosperasen, decidió concederles dos virtudes. A los suizos los hizo ordenados y cumplidores de la Ley; a los ingleses, persistentes y estudiosos; a los japoneses, trabajadores y pacientes; a los italianos, alegres y románticos; a los franceses, cultos y refinados.
Cuando llegó el turno de los argentinos, se volvió hacia el ángel que tomaba nota y le dijo:
-Los argentinos van a ser inteligentes, buenas personas y políticos.
Cuando acabó de crear el mundo, el ángel le preguntó:
-Señor, a todos los pueblos les diste dos virtudes, pero a los argentinos tres, ¿esto hará que prevalezcan sobre todos los demás?
-Sabés, tenés razón.
-¿Y ahora?
-Bueno, que los argentinos tengan tres, pero cada argentino no podrá tener más de dos virtudes a la vez.
-A ver si entiendo- aventuró el ángel -El argentino político y buena persona, no podrá ser inteligente; ll que sea inteligente y político, no podrá ser buena persona; y el que sea inteligente y buena persona, no podrá ser político.
-Que Así Sea.
martes, marzo 13, 2007
Los Argentinos
Un filósofo español dijo: Los argentinos están entre vosotros, pero no son como vosotros. No intentéis conocerlos, porque su alma vive en el mundo impenetrable de la dualidad. Los argentinos beben en una misma copa la alegría y la amargura. Hacen música de su llanto -el tango- y se ríen de la música de otro.Toman en serio los chistes y de todo lo serio hacen bromas.
Ellos mismos no se conocen. Creen en la interpretación de los sueños, en Freud y el horóscopo chino, visitan al médico y también al curandero, todo al mismo tiempo. Tratan a Dios como "el flaco" y se mofan de los ritos religiosos, aunque los presidentes no se pierden un Tedéum en la Catedral. No renuncian a sus ilusiones ni aprenden de sus desilusiones.
No discutáis con ellos jamás! !!! Los argentinos nacen con sabiduría inmanente!!!! Saben y opinan de todo! En una mesa de café y en programas de periodistas/políticos arreglan todo. Cuando los argentinos viajan, todo lo comparan con Buenos Aires. Hermanos, ellos son "el pueblo elegido"... por ellos mismos. Individualmente, se caracterizan por su simpatía y su inteligencia, en grupo son insoportables por su griterío y apasionamiento. Cada uno es un genio, y los genios no se llevan bien entre ellos; por eso es fácil reunir argentinos, unirlos imposible. Un argentino es capaz de lograr todo en el mundo, menos el aplauso de otros argentinos.
No le habléis de lógica. La lógica implica razonamiento y mesura. Los argentinos son hiperbólicos y desmesurados, van de un extremo a otro con sus opiniones y sus acciones. Cuando discuten no dicen: No estoy de acuerdo, sino: ¡Ud. está absolutamente equivocado!. Aman tanto la contradicción que llaman "bárbara" a una mujer linda, a un erudito lo bautizan "bestia", a un mero futbolista "genio" y cuando manifiestan extrema amistad te califican de boludo y si el afecto y confianza es mucho más grande, eres un Hijo de puta... Cuando alguien les pide un favor no dicen simplemente "si", sino "como no". Son el único pueblo del mundo que comienza sus frases con la palabra NO. Cuando alguien les agradece, dicen: "NO, de nada" o "NO" con una sonrisa.
Los argentinos tienen dos problemas para cada solución. Pero intuyen las soluciones a todo problema. Cualquier argentino dirá que sabe como se debe pagar la deuda externa, enderezar a los militares, aconsejar al resto de América latina, disminuir el hambre de África y enseñar economía en USA.
Los argentinos tienen metáforas para referirse a lo común con palabras extrañas. Por ejemplo, a un aumento de sueldos le llaman "rebalanceo de ingresos", a un incremento de impuestos "modificación de la base imponible" y a una simple devaluación "una variación brusca del tipo de cambio". Un plan económico es siempre "un plan de ajuste" y a una operación financiera de especulación la denominan "bicicleta".
Viven, como dijo Ortega y Gasset, una permanente disociación entre la imagen que tienen de sí mismos y la realidad. Tienen un altísimo número de psicólogos y psiquiatras y se ufanan de estar siempre al tanto de la ultima terapia. Tienen un tremendo ego, pero no se lo mencionen porque se desestabilizan y entran en crisis. Tienen un espantoso temor al ridículo, pero se describen a sí mismos como liberados.
Son prejuiciosos, pero creen ser amplios, generosos y tolerantes. Son racistas al punto de hablar de "negros de mierda" o "cabecitas negras" cuando mencionan a su pueblo.
En síntesis:
LOS ARGENTINOS SON ITALIANOS QUE HABLAN EN ESPAÑOL, PRETENDEN SUELDOS NORTEAMERICANOS Y VIVIR COMO INGLESES. DICEN DISCURSOS FRANCESES Y VOTAN COMO SENEGALESES. PIENSAN COMO ZURDOS Y VIVEN COMO BURGUESES. ALABAN EL EMPRENDIMIENTO CANADIENSE Y TIENEN UNA ORGANIZACIÓN BOLIVIANA. ADMIRAN EL ORDEN SUIZO Y PRACTICAN UN DESORDEN IRAQUI.
Carlos Miró
publicado en
http://www.aserpolitica.com.ar/
Ellos mismos no se conocen. Creen en la interpretación de los sueños, en Freud y el horóscopo chino, visitan al médico y también al curandero, todo al mismo tiempo. Tratan a Dios como "el flaco" y se mofan de los ritos religiosos, aunque los presidentes no se pierden un Tedéum en la Catedral. No renuncian a sus ilusiones ni aprenden de sus desilusiones.
No discutáis con ellos jamás! !!! Los argentinos nacen con sabiduría inmanente!!!! Saben y opinan de todo! En una mesa de café y en programas de periodistas/políticos arreglan todo. Cuando los argentinos viajan, todo lo comparan con Buenos Aires. Hermanos, ellos son "el pueblo elegido"... por ellos mismos. Individualmente, se caracterizan por su simpatía y su inteligencia, en grupo son insoportables por su griterío y apasionamiento. Cada uno es un genio, y los genios no se llevan bien entre ellos; por eso es fácil reunir argentinos, unirlos imposible. Un argentino es capaz de lograr todo en el mundo, menos el aplauso de otros argentinos.
No le habléis de lógica. La lógica implica razonamiento y mesura. Los argentinos son hiperbólicos y desmesurados, van de un extremo a otro con sus opiniones y sus acciones. Cuando discuten no dicen: No estoy de acuerdo, sino: ¡Ud. está absolutamente equivocado!. Aman tanto la contradicción que llaman "bárbara" a una mujer linda, a un erudito lo bautizan "bestia", a un mero futbolista "genio" y cuando manifiestan extrema amistad te califican de boludo y si el afecto y confianza es mucho más grande, eres un Hijo de puta... Cuando alguien les pide un favor no dicen simplemente "si", sino "como no". Son el único pueblo del mundo que comienza sus frases con la palabra NO. Cuando alguien les agradece, dicen: "NO, de nada" o "NO" con una sonrisa.
Los argentinos tienen dos problemas para cada solución. Pero intuyen las soluciones a todo problema. Cualquier argentino dirá que sabe como se debe pagar la deuda externa, enderezar a los militares, aconsejar al resto de América latina, disminuir el hambre de África y enseñar economía en USA.
Los argentinos tienen metáforas para referirse a lo común con palabras extrañas. Por ejemplo, a un aumento de sueldos le llaman "rebalanceo de ingresos", a un incremento de impuestos "modificación de la base imponible" y a una simple devaluación "una variación brusca del tipo de cambio". Un plan económico es siempre "un plan de ajuste" y a una operación financiera de especulación la denominan "bicicleta".
Viven, como dijo Ortega y Gasset, una permanente disociación entre la imagen que tienen de sí mismos y la realidad. Tienen un altísimo número de psicólogos y psiquiatras y se ufanan de estar siempre al tanto de la ultima terapia. Tienen un tremendo ego, pero no se lo mencionen porque se desestabilizan y entran en crisis. Tienen un espantoso temor al ridículo, pero se describen a sí mismos como liberados.
Son prejuiciosos, pero creen ser amplios, generosos y tolerantes. Son racistas al punto de hablar de "negros de mierda" o "cabecitas negras" cuando mencionan a su pueblo.
En síntesis:
LOS ARGENTINOS SON ITALIANOS QUE HABLAN EN ESPAÑOL, PRETENDEN SUELDOS NORTEAMERICANOS Y VIVIR COMO INGLESES. DICEN DISCURSOS FRANCESES Y VOTAN COMO SENEGALESES. PIENSAN COMO ZURDOS Y VIVEN COMO BURGUESES. ALABAN EL EMPRENDIMIENTO CANADIENSE Y TIENEN UNA ORGANIZACIÓN BOLIVIANA. ADMIRAN EL ORDEN SUIZO Y PRACTICAN UN DESORDEN IRAQUI.
Carlos Miró
publicado en
http://www.aserpolitica.com.ar/
lunes, noviembre 20, 2006
Alfajor de Buenos Aires (y dulce de leche)
Este es el relato de unos chicos españoles e italianos que vinieron a Argentina a un Congreso Científico, y que luego anduvieron paseando por Buenos Aires. Es realmente interesante la descripcion de cómo nos "ven".
De viaje nos fuimos a Buenos Aires durante dos semanas con la excusa de trabajar. La razón del viaje era un Congreso Ibero-latinoamericano que duraba una semana. Así que Laura, mi jefa, nos apuntó a mí y a ella al Congreso y nos llevamos a nuestros respectivas parejas... Ya que nos poníamos fuimos dos semanas... Al Congreso en sí fuimos un día, el que nos tocaba estar.
Así que llegamos al mérito centro geográfico de Buenos Aires, barrio de Caballito, donde viven los padres de Laura: Marta y Carlos. Marta llevaba meses preparando nuestra llegada. Incluso nos prepararon un garage en la última planta del edificio para que durmiéramos Rebeca y yo.
Buenos Aires es una ciudad gigantesca, europea, pero con el toque sudamericano característico: barrios con personalidad, con un origen y destino determinados y entre medias se rellena con sub-barrios, infraviviendas, barriadas donde la policía no entra: poblados, chavolas, lo que en Brasil se dicen favelas, y que en Buenos Aires se llaman "villas".
Como cualquier megápolis, ésta no representa a un país entero, es más, se podría decir que es un país en sí. Nueva York no representa a los Estados Unidos, por lo tanto Buenos Aires no representa a la Argentina. No visitamos la otra Argentina, la de “provincias", que es como llaman con cierto despecho los porteños al resto del país. En el empeño de los grandes países americanos (como en USA), cada región se destina a un tipo de producción nacional: así, Mendoza produce el vino, junto a San Juan. Misiones produce la yerba mate. La Pampa acoge “eco” turismo, como Bariloche. Resultan ser uno de los grandes acuíferos mundiales. Ocurre que multimillonarios gringos están comprando miles de hectáreas en estas provincias-reservas. Este tema es el dolor nacional, es un nuevo colonialismo, un robo a su tierra. Los multimillonarios han justificado esas compras como altruistas, (¿desde cuándo una compra es altruista?) por miedo, dicen, a que el gobierno argentino no administre bien. Con intención de preservarlas. Quizás algo de razón tengan. Hasta los mismos argentinos temen los movimientos de su gobierno, dado las cagadas a las que les tienen acostumbrados.
Repito que no podré comentar nada de Córdoba, o Misiones o la Rioja, ya que en quince días no visitamos nada fuera del extrarradio de la provincia de Bs. As. (asií, de esta manera, los argentinos refieren a la ciudad de manera más rápida, como a NewYork se la dice NYC). La diferencia entonces entre porteños y el “resto” de argentinos queda clara. El porteño es un europeo, en orígenes, constumbre y cultura. Españoles, italianos, polacos. El argentino es más nativo, más raza como dirían los mexicanos. En esas sangres corre el mapuche. Las provincias no se llevan muy bien con el porteño, considerado arrogante y que trata con desprecio al resto del país. Algo parecido a la visión del estadounidense con respecto al neoyorquino. o incluso al "español" con el madrileño.
Dos semanas recorriendo la ciudad de "Santa María de los Buenos Ayres", así con "Y" y todo. El Buenos Aires que se ve, sus casas, su comida, fue un experimento, una bienintencionada mejora: arquitectos de moda en el siglo XIX vinieron directamente de París para trazar las venas de la ciudad, perfeccionando, purificando la ya existente en las grandes ciudades del sur de Europa. Bs. As. recuerda siempre a Madrid, a París, a Roma. La estructura de las calles es cuadriculada, de calles anchas y con una dirección única de tráfico. Todo dividido en "cuadras" si se mira
desde o hacia el cielo. Pero estamos en Sudamérica. Aquí hay vida, no mejoras. El experimento se intoxicó de la anarquía de las Américas, del “factor latino”. Hay que mirar al suelo y no tropezar en el empedrado, a ratos parcheado con alquitrán, con las cacas de perro que cuadriplican en número a las de Madrid, esquivar la marabunta de gente que va y viene. Hay que estar muy vivo, muy despierto. Y así no ser atropellado por ese tráfico legendario, asesino.
Mucho andar. Lo que hace todo hijo de vecino en todo el mundo. Menos en USA. Manteniendo la figura y los glúteos tersos. Si en Cádiz tienes un "frutos secos" en cada esquina, como bares en Madrid, lo que tienes en Bs. As. son Maxiquioscos. Estos lugares hacen de tienditas que venden bebidas, refrescos, cigarrillos, el periódico y lo más pecaminoso de la gastronomía porteña: los alfajores. El primer día, a eso de la una de la mañana, andábamos por la zona del Congreso (en el centro) y paré en mi primer maxiquiosco para probar estas delicias: alfajor de baño de chocolate negro, relleno de dulce de leche, el llamado "clásico". No pude parar desde entonces. ¿Cuál es el mejor? Después de mi concienzudo estudio puedo concluir lo siguiente: Terrabusi clásico, Terrabusi triple o torta, bocaditos Marroc y bocadito Cabsha. ¿Cuál es el preferido del porteño? ¿Coincide? No, prefiere Havanna, que no se vende en maxiquioscos y que tiene sus propios cafeterías de venta, sobrevalorado, imagino que por sentimentalismo bonaerense (si eres madrileño captarás la idea: las mejores cañas son de Mahou, ¿verdad?). En cualquier caso, el cono de dulce de leche de reposteria cubierto de chocolate negro de Havanna no tiene parangón.
Mi dieta a base de alfajores tuvo sus consecuencias: mi famosa tripa cervecera creció en tamaño, haciéndome mas difícil la vida en esta ciudad de flacos. Porque si los argentinos/as suelen ser petisos (bajitos) y flacos. No importa la gran cantidad de carne y pasta y alfajores que pueden llegar a comer, es algo de genes. Desde que llegué no pude hacerme con ninguna remera (camiseta) a mi medida, todas las tallas que se inventasen no tenían nada que hacer con mi diámetro y altura. Este complejo de gordo me acompañó todo el viaje hasta que de vuelta en USA, al bajar del avión en Dallas, me relajé viendo el panorama y volví a ser ese flaco europeo que soy por estos lares. Me felicité comiéndome un alfajor cordobés. Mi dieta tenía que ser sana y variada. El primer día ya tuve mi primer asado, como una primera comunión, la paella dominguera del porteño. Recordad, la carne de res Argentina es la más exquisita del mundo. Se asan para acompañar al corte de carne morcilla vasca, chorizo colorado, chinchulín (tripa) , vacío, molleja ( glándulas). Acompáñese de chimichurri y salsa criolla. Ensalada de zanahoria rallada o de radiccetta. Los vinos siempre de Argentina. Recomendable cualquier Malbec de Mendoza. ¿Postre? Flan con dulce de leche, ¡cómo no! Asados como este me morfé unos cinco. Otros platos típicos porteños son las empanadas, las pastas italianas, las tortas y las pizzas. En una prisa existe la milanesa o la suprema de pollo, Napolitana o Suiza. La picada. La lengua en vinagreta. El matahambre, frio o caliente. Como veis las gastronomías italiana y española se ven reforzadas con ese toque. Esto es algo curioso, el porteño no cocina mucho, pues tiene a su disposición en cada esquina de cada cuadra, como los maxiquioscos, casas de comida con venta a domicilio. Y si no, siempre hay restaurantes. Y cierran tarde, como Dios manda. Yo en los quince días no probé un plato cocinado por Marta ni Carlos. Todo era encargado, pero todo casero.
La amenaza se cierne con forma de M. McDonalds esta cada vez más presente y con un buen giro de marketing, todos sus locales se “camuflan” con el resto de cafés y restaurantes: Ronald McDonald no está saludando fuera, y dentro las sillas de diseño y el olor a café expresso confunden a la gente, que por momentos ignoran que se metieron en la boca del lobo. A dos cuadras de Viel, “headquarter” de la familia Gonzalez-Bosc, pasa la calle Rivadavia. Esta calle es famosa por medir veinticinco kilómetros. Las coincidencias de la vida, justo a dos cuadras de mi casa en Albuquerque pasa la route 66, la legendaria carretera de Thelma y Louise (para que nos entendamos, también de la generación Beat, de easy rider, etc.). La Bersuit canta en su “argentinidad al palo”: la calle más larga, el río más ancho. El río es el Plata. No se ve el otro lado. Los españoles lo confundieron con el mar. Cuando lo cruzaron, dieron con Uruguay. Ahora ya no se ve ni el fondo de tanta basura arrojada a él.Y desde el parque de Rivadavia podés agarrar el Subte, la linea A. Los vagones del siglo pasado, de madera, siguen circulando. Las estaciones mantienen los comerciales de principios de siglo.
De viaje nos fuimos a Buenos Aires durante dos semanas con la excusa de trabajar. La razón del viaje era un Congreso Ibero-latinoamericano que duraba una semana. Así que Laura, mi jefa, nos apuntó a mí y a ella al Congreso y nos llevamos a nuestros respectivas parejas... Ya que nos poníamos fuimos dos semanas... Al Congreso en sí fuimos un día, el que nos tocaba estar.
Así que llegamos al mérito centro geográfico de Buenos Aires, barrio de Caballito, donde viven los padres de Laura: Marta y Carlos. Marta llevaba meses preparando nuestra llegada. Incluso nos prepararon un garage en la última planta del edificio para que durmiéramos Rebeca y yo.
Buenos Aires es una ciudad gigantesca, europea, pero con el toque sudamericano característico: barrios con personalidad, con un origen y destino determinados y entre medias se rellena con sub-barrios, infraviviendas, barriadas donde la policía no entra: poblados, chavolas, lo que en Brasil se dicen favelas, y que en Buenos Aires se llaman "villas".
Como cualquier megápolis, ésta no representa a un país entero, es más, se podría decir que es un país en sí. Nueva York no representa a los Estados Unidos, por lo tanto Buenos Aires no representa a la Argentina. No visitamos la otra Argentina, la de “provincias", que es como llaman con cierto despecho los porteños al resto del país. En el empeño de los grandes países americanos (como en USA), cada región se destina a un tipo de producción nacional: así, Mendoza produce el vino, junto a San Juan. Misiones produce la yerba mate. La Pampa acoge “eco” turismo, como Bariloche. Resultan ser uno de los grandes acuíferos mundiales. Ocurre que multimillonarios gringos están comprando miles de hectáreas en estas provincias-reservas. Este tema es el dolor nacional, es un nuevo colonialismo, un robo a su tierra. Los multimillonarios han justificado esas compras como altruistas, (¿desde cuándo una compra es altruista?) por miedo, dicen, a que el gobierno argentino no administre bien. Con intención de preservarlas. Quizás algo de razón tengan. Hasta los mismos argentinos temen los movimientos de su gobierno, dado las cagadas a las que les tienen acostumbrados.
Repito que no podré comentar nada de Córdoba, o Misiones o la Rioja, ya que en quince días no visitamos nada fuera del extrarradio de la provincia de Bs. As. (asií, de esta manera, los argentinos refieren a la ciudad de manera más rápida, como a NewYork se la dice NYC). La diferencia entonces entre porteños y el “resto” de argentinos queda clara. El porteño es un europeo, en orígenes, constumbre y cultura. Españoles, italianos, polacos. El argentino es más nativo, más raza como dirían los mexicanos. En esas sangres corre el mapuche. Las provincias no se llevan muy bien con el porteño, considerado arrogante y que trata con desprecio al resto del país. Algo parecido a la visión del estadounidense con respecto al neoyorquino. o incluso al "español" con el madrileño.
Dos semanas recorriendo la ciudad de "Santa María de los Buenos Ayres", así con "Y" y todo. El Buenos Aires que se ve, sus casas, su comida, fue un experimento, una bienintencionada mejora: arquitectos de moda en el siglo XIX vinieron directamente de París para trazar las venas de la ciudad, perfeccionando, purificando la ya existente en las grandes ciudades del sur de Europa. Bs. As. recuerda siempre a Madrid, a París, a Roma. La estructura de las calles es cuadriculada, de calles anchas y con una dirección única de tráfico. Todo dividido en "cuadras" si se mira
desde o hacia el cielo. Pero estamos en Sudamérica. Aquí hay vida, no mejoras. El experimento se intoxicó de la anarquía de las Américas, del “factor latino”. Hay que mirar al suelo y no tropezar en el empedrado, a ratos parcheado con alquitrán, con las cacas de perro que cuadriplican en número a las de Madrid, esquivar la marabunta de gente que va y viene. Hay que estar muy vivo, muy despierto. Y así no ser atropellado por ese tráfico legendario, asesino.
Mucho andar. Lo que hace todo hijo de vecino en todo el mundo. Menos en USA. Manteniendo la figura y los glúteos tersos. Si en Cádiz tienes un "frutos secos" en cada esquina, como bares en Madrid, lo que tienes en Bs. As. son Maxiquioscos. Estos lugares hacen de tienditas que venden bebidas, refrescos, cigarrillos, el periódico y lo más pecaminoso de la gastronomía porteña: los alfajores. El primer día, a eso de la una de la mañana, andábamos por la zona del Congreso (en el centro) y paré en mi primer maxiquiosco para probar estas delicias: alfajor de baño de chocolate negro, relleno de dulce de leche, el llamado "clásico". No pude parar desde entonces. ¿Cuál es el mejor? Después de mi concienzudo estudio puedo concluir lo siguiente: Terrabusi clásico, Terrabusi triple o torta, bocaditos Marroc y bocadito Cabsha. ¿Cuál es el preferido del porteño? ¿Coincide? No, prefiere Havanna, que no se vende en maxiquioscos y que tiene sus propios cafeterías de venta, sobrevalorado, imagino que por sentimentalismo bonaerense (si eres madrileño captarás la idea: las mejores cañas son de Mahou, ¿verdad?). En cualquier caso, el cono de dulce de leche de reposteria cubierto de chocolate negro de Havanna no tiene parangón.
Mi dieta a base de alfajores tuvo sus consecuencias: mi famosa tripa cervecera creció en tamaño, haciéndome mas difícil la vida en esta ciudad de flacos. Porque si los argentinos/as suelen ser petisos (bajitos) y flacos. No importa la gran cantidad de carne y pasta y alfajores que pueden llegar a comer, es algo de genes. Desde que llegué no pude hacerme con ninguna remera (camiseta) a mi medida, todas las tallas que se inventasen no tenían nada que hacer con mi diámetro y altura. Este complejo de gordo me acompañó todo el viaje hasta que de vuelta en USA, al bajar del avión en Dallas, me relajé viendo el panorama y volví a ser ese flaco europeo que soy por estos lares. Me felicité comiéndome un alfajor cordobés. Mi dieta tenía que ser sana y variada. El primer día ya tuve mi primer asado, como una primera comunión, la paella dominguera del porteño. Recordad, la carne de res Argentina es la más exquisita del mundo. Se asan para acompañar al corte de carne morcilla vasca, chorizo colorado, chinchulín (tripa) , vacío, molleja ( glándulas). Acompáñese de chimichurri y salsa criolla. Ensalada de zanahoria rallada o de radiccetta. Los vinos siempre de Argentina. Recomendable cualquier Malbec de Mendoza. ¿Postre? Flan con dulce de leche, ¡cómo no! Asados como este me morfé unos cinco. Otros platos típicos porteños son las empanadas, las pastas italianas, las tortas y las pizzas. En una prisa existe la milanesa o la suprema de pollo, Napolitana o Suiza. La picada. La lengua en vinagreta. El matahambre, frio o caliente. Como veis las gastronomías italiana y española se ven reforzadas con ese toque. Esto es algo curioso, el porteño no cocina mucho, pues tiene a su disposición en cada esquina de cada cuadra, como los maxiquioscos, casas de comida con venta a domicilio. Y si no, siempre hay restaurantes. Y cierran tarde, como Dios manda. Yo en los quince días no probé un plato cocinado por Marta ni Carlos. Todo era encargado, pero todo casero.
La amenaza se cierne con forma de M. McDonalds esta cada vez más presente y con un buen giro de marketing, todos sus locales se “camuflan” con el resto de cafés y restaurantes: Ronald McDonald no está saludando fuera, y dentro las sillas de diseño y el olor a café expresso confunden a la gente, que por momentos ignoran que se metieron en la boca del lobo. A dos cuadras de Viel, “headquarter” de la familia Gonzalez-Bosc, pasa la calle Rivadavia. Esta calle es famosa por medir veinticinco kilómetros. Las coincidencias de la vida, justo a dos cuadras de mi casa en Albuquerque pasa la route 66, la legendaria carretera de Thelma y Louise (para que nos entendamos, también de la generación Beat, de easy rider, etc.). La Bersuit canta en su “argentinidad al palo”: la calle más larga, el río más ancho. El río es el Plata. No se ve el otro lado. Los españoles lo confundieron con el mar. Cuando lo cruzaron, dieron con Uruguay. Ahora ya no se ve ni el fondo de tanta basura arrojada a él.Y desde el parque de Rivadavia podés agarrar el Subte, la linea A. Los vagones del siglo pasado, de madera, siguen circulando. Las estaciones mantienen los comerciales de principios de siglo.
Vamos a visitar los barrios. Palermo Hollywood, es el “Soho”de Bs. As. El diseño argentino está muy presente, no solo en este barrio. Ante la falta de espacio, los jóvenes diseñadores se colocan en las calles con sus mercancías, incluso dentro de los bares y restaurantes. El ambiente es como un Rastro los domingos. Puesto que ninguna talla está hecha para mí, los pesos que me ahorraba los gastaba felizmente Rebeca en comprar bolsitos, remeras, zapatos, y demás.
Y de noche vamos a San Telmo. Madrid de los Austrias. Bares de tango para guiris. Jolgorio, noche, buen ambiente. Por la mañana a Matadero, el barrio diseñado como tal. No tan turístico, más decadente, con una Villa a pocas cuadras. Tienen una feria de artesanías. Cintos de cuero crudo, con la banda gaucha como diseño. Deliciosos ravioles rellenos de ricota en el almuerzo con la familia de Diego. Caigamos en la tentación de comer un bife de chorizo a la brasa. Visita al museo gaucho. Empiezo a ver en las fachadas algo original, que no copia el estilo europeo. Es el fileteado porteño, los dibujos ultracoloridos y recargados que se utilizaban en los colectivos ( los autobuses) y que ahora se explotan para decorar los carteles de los negocios. Por la noche vamos a un concierto de Amparanoia, que vino desde Madrid. La acompaña Mimi Maura, Ska local.
Y de noche vamos a San Telmo. Madrid de los Austrias. Bares de tango para guiris. Jolgorio, noche, buen ambiente. Por la mañana a Matadero, el barrio diseñado como tal. No tan turístico, más decadente, con una Villa a pocas cuadras. Tienen una feria de artesanías. Cintos de cuero crudo, con la banda gaucha como diseño. Deliciosos ravioles rellenos de ricota en el almuerzo con la familia de Diego. Caigamos en la tentación de comer un bife de chorizo a la brasa. Visita al museo gaucho. Empiezo a ver en las fachadas algo original, que no copia el estilo europeo. Es el fileteado porteño, los dibujos ultracoloridos y recargados que se utilizaban en los colectivos ( los autobuses) y que ahora se explotan para decorar los carteles de los negocios. Por la noche vamos a un concierto de Amparanoia, que vino desde Madrid. La acompaña Mimi Maura, Ska local.
Visitamos la Boca, barrio obrero el más centrado de todos, santo Maradona. Bs. As. se divide en dos, Boca y River. La cancha, el orgullo. El fútbol es más que una religión para el argentino. En La Boca está Caminito, una pequeñita barriada que mantiene las coloridas casas de chapa que aglutinaban a todos los inmigrantes allá por el principio de siglo. El alma tanguero, como Gardel. Todos vivían así, los tanos, los gallegos, los turcos, los rusos. Y así se invento el lunfardo, el lenguaje tanguero y de uso en todo Bs. As. Presente en cualquier conversación, por momentos puede parecer otro idioma diferente del castellano. Esas casas donde una familia habitaba una habitación y todos utilizaban el mismo espacio para cocinar y asearse se llaman “conventillos”. Las encuentras en todas las cuadras de todos los barrios, en la Paternal, en Caballito. Pero ninguno tan coloridos como los de Caminito. Como suele pasar con algo tan característico, esta zona del barrio de La Boca es un parque temático, con diez veces más extranjeros que vecinos. Vámonos a un bar a tomar una Quilmes imperial, mientras esperamos entrar al Teatro de la Ribera a ver una obra de los Macocos. ¡Que grandes!, como grandes son y serán los Luthiers. Comedia muy viva. Otro personaje a destacar, si os gustan Faemino y cansado, es el gordo Caseros.
Fuimos al Teatro Colón, el teatro más grande de Bs. As. justo a tiempo. Lo cierran por “reforma” durante dos años. Como despedida montaron un concierto de la negra Mercedes Sosa. A mí esta mina me da igual, che, yo no soy tan rojeras. Pero el teatro es lindo. Por cinco pesos nos colocaron en el gallinero del teatro, ellos lo llaman el paraíso. Medio dormido por las nanas que canta esta mujer me bajé al segundo piso y me colé en los palcos. ¡Que piola!, acá se oye mejor. Más pizza en Paternal, en la Ferreiro, dicen que la mejor de la ciudad. A la piedra. Además de las clásicas pedimos una llamada “Argentina 78”. De mi trato con argentinos, en general, observo que la cronología de la vida se basa en campeonatos, mundiales, ligas. De pasada por la Paternal vemos a un grupo ensayando la murga para los carnavales, en febrero. La murga es un baile negro, que viene de Uruguay pero que se implanta en Bs. As. Recuerda a una Campoeira sencilla. Percusión y saltos. Vamos en el Volkswagen de Laura pillando baches y botando. Los autos recuerdan a Europa, Fiat, Citroen, Peugeot, Renault. Mirando por la ventanilla se ven las pintadas en las paredes. Nada de arte. Pintadas con prisa, en negro, aparecen los nombres de grupos de rock nacional: hijos de babel, la bersuit, la renga, la 25, los piojos, las pelotas, redonditos de ricotta, al lado alguien ha escrito, no sé si de broma, “repollitos de Bruselas”. Alguna carta de amor. Raquel vos sos mi vida. Si vivieras en el sielo, me mataría para veros. La mejor filosofía urbana: nuestra abundancia es el hambre y la miseria.
Fuimos al Teatro Colón, el teatro más grande de Bs. As. justo a tiempo. Lo cierran por “reforma” durante dos años. Como despedida montaron un concierto de la negra Mercedes Sosa. A mí esta mina me da igual, che, yo no soy tan rojeras. Pero el teatro es lindo. Por cinco pesos nos colocaron en el gallinero del teatro, ellos lo llaman el paraíso. Medio dormido por las nanas que canta esta mujer me bajé al segundo piso y me colé en los palcos. ¡Que piola!, acá se oye mejor. Más pizza en Paternal, en la Ferreiro, dicen que la mejor de la ciudad. A la piedra. Además de las clásicas pedimos una llamada “Argentina 78”. De mi trato con argentinos, en general, observo que la cronología de la vida se basa en campeonatos, mundiales, ligas. De pasada por la Paternal vemos a un grupo ensayando la murga para los carnavales, en febrero. La murga es un baile negro, que viene de Uruguay pero que se implanta en Bs. As. Recuerda a una Campoeira sencilla. Percusión y saltos. Vamos en el Volkswagen de Laura pillando baches y botando. Los autos recuerdan a Europa, Fiat, Citroen, Peugeot, Renault. Mirando por la ventanilla se ven las pintadas en las paredes. Nada de arte. Pintadas con prisa, en negro, aparecen los nombres de grupos de rock nacional: hijos de babel, la bersuit, la renga, la 25, los piojos, las pelotas, redonditos de ricotta, al lado alguien ha escrito, no sé si de broma, “repollitos de Bruselas”. Alguna carta de amor. Raquel vos sos mi vida. Si vivieras en el sielo, me mataría para veros. La mejor filosofía urbana: nuestra abundancia es el hambre y la miseria.
Si pasas por el centro financiero aun se ven las pintadas en la fachada de los bancos: chorros, forros de mierda, truchos, chantas. No fue la primera vez. La ultima hace cuatro años. El granero del mundo, la potencia mundial se hundió en la mierda. El consumo de primer mundo, europeo, se caía por el desagüe. Piénsalo, un país basado en la clase media. Como España, USA. Es un aviso, tomad nota. Pero, otra vez se levanta. Quejándose, siempre se queja el argentino, si no, no lo sería. Y así el argentino habla de dinero, de la guita, de los mangos, de las lucas que cuesta esto o aquello. Tiene miedo. Se acostumbró a vivir bien y llevará siempre el peso de que alrededor todos son ladrones. Y sigue adelante. Y emigra proveniente de un país rico y va a otro. Con nostalgia legendaria emigra a Madrid, a Roma, porque le recuerda su Bs. As. Sus abuelos y bisabuelos salieron de allí, y crearon una ciudad a su gusto. Y ahora se da la vuelta la torna. Son nuestros primos, ¿no os dáis cuenta?
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